Gran Hotel Sardinero 4*
Servicios principales
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Wi-Fi gratis
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Servicios 24 horas
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Playa privada
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Spa y relajación
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Comida/Bebida
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Salas de reuniones
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Agradable para niños
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Desayuno
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Aire acondicionado
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No se permiten mascotas
Ubicación
Este confortable Gran Hotel Sardinero Santander se encuentra a unos 2 km del Funicular del Río de la Pila, y a poco más de 25 minutos a pie de la Plaza Pombo. Situado a unos 30 minutos a pie del Parque del Cabo Mayor, este hotel único cuenta con 126 habitaciones y 2 restaurantes.
El hotel de 4 estrellas está ubicado en el barrio Playa del Sardinero de Santander, a 400 m de una playa famosa. Las atracciones naturales de la zona incluyen la Playa de los Molinucos, no muy lejos del Gran Hotel Sardinero Santander, y una playa famosa está a unos 5 minutos a pie. Este magnífico alojamiento se encuentra a pocos pasos del barrio El Sardinero y a unos minutos a pie del Gran Casino Sardinero. Este hotel está situado a 5 km del Aeropuerto Santander y a 300 m de la parada de autobús Plaza de Italia Casino.
Las habitaciones del Gran Hotel Sardinero proporcionan a los huéspedes TV de pantalla plana con canales vía satélite, además de comodidades como climatizador. Además, el hotel cuenta con minibar y caja fuerte. Algunas habitaciones con aire acondicionado tienen vistas al mar.
En el Gran Hotel Sardinero Santander se ofrece un desayuno buffet. Los huéspedes están invitados al restaurante Mouro para disfrutar de la alta gastronomía. Los huéspedes pueden descansar en el bar lounge del establecimiento con su bebida favorita.
Reseña de un crítico de hotel
La experiencia en el Gran Hotel Sardinero fue simplemente excepcional. Desde el primer momento nos recibió un personal encantador que se aseguró de que nuestra estancia fuera cómoda, destacando su atención al detalle y amabilidad. La habitación, amplia y luminosa, contaba con un balcón que ofrecía unas vistas inigualables a la playa del Sardinero, un lujo que no tiene precio. Además, disfrutamos de su restaurante, donde los sabores locales se fusionan con una presentación cuidadosa, convirtiendo cada comida en una celebración. La ubicación es inmejorable, con fácil acceso a la playa y a muchos senderos para explorar la belleza de Santander. Sin duda, una experiencia que vale cada euro invertido y que recomendaría a cualquiera que busque un refugio a pie de playa.